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Fuente: E. Yayais - |
A consecuencia de la actividad pesquera caen en sus redes otros peces que no son de utilidad para el consumo |
Diversos son los modos en que la faena de procesamiento de pescados y mariscos contaminan las aguas del mar. Desde el mismo momento en que se recogen las redes y se almacenan las enormes cantidades de pescados en alta mar, comienza un proceso de contaminación ya que se acumulan residuos orgánicos en el agua de las bodegas de las naves. Si no se hace un adecuado traspaso de la pesca desde los barcos hasta la industria en tierra, el mar sufre contaminación por materia orgánica y las aguas experimentan una pérdida de oxígeno, proceso que se denomina
eutrofización de las aguas. En este caso, los "riles" están constituidos por partículas de grasas, carne y sangre. Para solucionar estos problemas, existen leyes que regulan los riles que pueden evacuar las empresas pesqueras. Un adecuado manejo de la transferencia de pescados y mariscos y de los desechos que se vierten al mar, permite que la pesquería sea amigable con el medio ambiente marino. Es importante realizar un tratamiento de las aguas que se vierten al mar; para ello, se llevan a cabo investigaciones para lograr una mejor eficiencia en estas empresas de la costa chilena. La industria pesquera se desarrolla preferentemente en las regiones de Tarapacá, Antofagasta, Biobío y Los Lagos. Hay que recordar que Chile disputa con Perú cada año el primer lugar del mundo como productor y exportador de harina de pescado.
Un caso de contaminación por pesquería: IquiqueEn el verano de 1999 se produjo una mortandad de peces y crustáceos en Iquique. Una mañana de febrero de ese año, los veraneantes tuvieron la terrible sorpresa de encontrarse con miles de peces y crustáceos muertos en la bahía. En la costa había aproximadamente 35 especies de peces muertos, como lenguado, corvina y jurel; también había crustáceos. Según las mediciones hechas por las autoridades correspondientes, en los análisis de las primeras muestras de agua contaminada, se detectó la presencia de "formaldehído" en una concentración mayor a la permitida. Este elemento se utiliza en la faena pesquera como desinfectante, ya que elimina gérmenes y patógenos. Produce un daño tóxico directo porque es muy irritante y contribuye a disminuir el oxígeno del agua. Estos negativos episodios contribuyen a tomar conciencia de la fragilidad de los ecosistemas costeros y la necesidad de protegerlos con leyes adecuadas.